La negociación del XXI Convenio Colectivo de Ingenierías parece haber entrado en su recta final tras la reunión del pasado 10 de junio. En esta sesión, UGT hemos vuelto defender con firmeza nuestra posición inicial:
las personas trabajadoras del sector llevamos años asumiendo esfuerzos y no podemos aceptar un convenio que consolide nuevas pérdidas de poder adquisitivo.
Sin embargo, todo apunta a que el acuerdo está prácticamente cerrado. En materia salarial, la patronal no se ha movido: mantiene su propuesta para 2025 y 2026, muy alejada de la defendida por UGT, pero asumida ya por la mayoría sindical.
Aun así, UGT hemos conseguido que estas tablas reflejen nuestras principales reivindicaciones y sienten las bases para resolver problemas de la estructura salarial del sector: niveles salariales 8, 7 y 6, por debajo o muy próximos al SMI, o las diferencias abismales entre el nivel 2 y el 1, puestos de alta cualificación y responsabilidad.
En relación con el salario mínimo sectorial, la creación de esta referencia se ha pospuesto…
La propuesta de UGT de establecer un salario mínimo sectorial de 18.000 € se acepta, pero como compromiso a alcanzar en el año 2027.
Esta cifra queda lejos de la propuesta defendida por UGT, que planteábamos su implantación ya en 2025 vinculada al nivel 8 y como base de una reestructuración de las tablas salariales. No obstante, al menos se ha conseguido introducir este objetivo en el texto del convenio, aunque diferido en el tiempo.
Para los años 2027 y 2028, se ha escuchado nuestra postura de rechazo de cualquier propuesta regresiva, pero con un matiz importante: se asume la vinculación de los incrementos salariales al IPC con un mínimo del 2% y con un tope del 4,5%. Además, una cláusula de revisión al finalizar la vigencia del convenio, de forma que, si el IPC acumulado entre 2025 y 2028 superara la suma del incremento en tablas, la diferencia se incorporaría con efectos de 1 de enero de 2029, con un máximo del 3%.
Por otro lado, la patronal mantiene una posición totalmente inmovilista en materia de dietas, planteando incrementos mínimos sobre cuantías ya obsoletas que previsiblemente quedarán desfasadas en el mismo momento en que el convenio entre en vigor.
En cuanto a la jornada, siguen insistiendo en una reducción de 8 horas anuales vinculada a nuevas medidas de flexibilidad, de distribución irregular o en reducciones de compensación de horas extraordinarias.
UGT no vamos a participar en este juego de trileros con la jornada. No aceptaremos propuestas que aparenten avances mientras esconden recortes o pérdida de derechos.
Si algo está quedando claro en esta negociación es que..
UGT hemos marcado el paso: nuestra firmeza ha obligado a subir el nivel de una negociación que estaba en mínimos inaceptables.
Próxima reunión día 2 de julio.
Seguiremos informando.
