No podemos seguir mirando hacia otro lado. En TRAGSATEC existe un problema salarial grave, estructural y cronificado.
Y este problema se agrava cada mes: vivir cuesta cada vez más. El IPC se disparó en septiembre hasta el 4,9%, su nivel más alto desde febrero de 2023, con los carburantes arrastrando el transporte y los servicios. La vivienda acumula más de doce años de subidas ininterrumpidas, con la cesta de la compra fuera del alcance de miles de familias trabajadoras y los alquileres asfixiando las nóminas. Cada año se sigue ensanchando la distancia entre lo que cuesta vivir y lo que cobramos, y en TRAGSATEC no hay atisbos de que se vaya a dar respuesta a esa realidad.
UGT hemos acordado convocar una huelga general de 24 horas este otoño para exigir salarios dignos con los que poder pagar una vivienda digna.
En TRAGSATEC esa exigencia es nuestra realidad diaria: aquí el problema salarial es cada vez más preocupante.
Y a pesar de esto, Dirección aplica de forma directa las tablas rasas del Convenio Colectivo Nacional de Ingeniería, con el único y pobre “alivio” de las subidas generales del sector público, decididas en negociaciones en las que TRAGSATEC no tiene ni voz ni voto. Además, estas subidas absorbibles y compensables suponen que en la práctica nuestro progreso salarial sea mínimo y la pérdida de poder adquisitivo se consolide año tras año.
Se nos aplican mínimos, se nos niegan avances y se nos condena una pérdida sostenida de poder adquisitivo.
Este modelo nos empuja a una situación de precariedad incompatible con la realidad del trabajo que realizamos. TRAGSATEC es una empresa pública especializada, con una plantilla altamente cualificada, que asume importantes responsabilidades profesionales y presta servicios estratégicos a la Administración.
Nuestros salarios no reconocen ni la cualificación, ni la exigencia, ni la responsabilidad real del trabajo que desarrollamos.
Cuando miramos a otras sociedades mercantiles estatales, comprobamos que esta situación NO es generalizada. El análisis de los salarios medios recogidos en sus memorias de sostenibilidad demuestra que la brecha salarial entre empresas públicas no deja de crecer. Incluso dentro del mismo Convenio de Ingeniería, empresas como INECO presentan salarios medios más de un 20 % superiores a los de TRAGSATEC, y en el caso de ISDEFE las diferencias superan el 45 % en todos los tramos de niveles profesionales.

(Diferencia porcentual media respecto a TRAGSATEC)
Fuente: memorias de sostenibilidad de las empresas públicas comparadas
La comparación resulta todavía más incomprensible cuando miramos a nuestra propia empresa matriz, TRAGSA, donde existen diferencias salariales medias superiores al 20 % para puestos equivalentes, además de condiciones retributivas claramente más favorables. Y si ampliamos el foco a otras empresas públicas del sector estatal, como RTVE, las diferencias son aún mayores, sin contar que en muchas de ellas ya se aplican las 35 horas.
TRAGSATEC se ha convertido en una anomalía salarial dentro del propio sector público.
Y aquí no hay diferencias, da igual de qué puesto hablemos: tituladas y titulados, personal técnico, analistas, técnicos de cálculo, gestión, administrativos especializados o personal de apoyo. En todos los casos cobramos menos que en otras empresas públicas haciendo el mismo trabajo. La brecha atraviesa TRAGSATEC de arriba abajo.
Sin embargo, mientras en otras empresas del sector público los salarios crecen y se reconocen las responsabilidades, en TRAGSATEC nos quedamos sistemáticamente por detrás. Y no hablamos de cualificación o rendimiento: el problema es un modelo que nos paga menos porque puede hacerlo.
Esta desigualdad no es casual, es una decisión consciente, y refuerza la necesidad urgente de acabar con ella mediante una homologación salarial real.
No aceptamos ser la empresa low cost del sector público.
Por otro lado, en el sector de Ingenierías y en la negociación de Convenio Colectivo Nacional de Ingenierías, la presencia de UGT como fuerza sindical está siendo vital. Nuestra lucha e insistencia va a permitir que se mejoren las condiciones salariales en el nuevo Convenio lo que implican avances importantes para el sector, pero de nada servirán si después no llegan a las nóminas de TRAGSATEC. UGT ya pedimos a la Dirección en la RSE de junio que realice las provisiones necesarias para que las subidas del Convenio se apliquen en la empresa, y de nuevo la respuesta fue escudarse en los topes de la masa salarial.
Exigimos que se apliquen las futuras subidas del Convenio y las del sector público, sin limitaciones, sin compensaciones ni absorciones.
Y, de nuevo, todo esto ocurre mientras TRAGSATEC encadena años de beneficios récord y niveles de producción históricos, alcanzados gracias al compromiso, la profesionalidad y el esfuerzo sostenido de la plantilla. Se nos exige como empresa pública, se nos limita como sector público, pero se nos retribuye como si fuéramos un coste a contener.
Beneficios récord con salarios recortados: este modelo es injusto e insostenible.
Toda esta situación no es casual ni inevitable: viene directamente amparada por las limitaciones impuestas al deslizamiento de la masa salarial en el sector público. La excusa perfecta para bloquear cualquier mejora real en TRAGSATEC.
Bajo el paraguas del control del gasto, se nos impide avanzar, se vacía la negociación colectiva de contenido y se nos obliga a competir a la baja con nosotras mismas, mientras en otras empresas públicas sí se desarrollan salarios propios y condiciones dignas.
Este modelo nos trata como sector público para recortar y como empresa privada para exigir, y el resultado es claro: personas trabajadoras altamente cualificadas atrapadas en salarios insuficientes, sin capacidad real de recuperación del poder adquisitivo.
No es un problema de falta de recursos ni de resultados empresariales, es una decisión política y estructural que precariza deliberadamente a la plantilla de TRAGSATEC
Y desde UGT lo tenemos muy claro.
A igual trabajo en el sector público, igual salario. Homologación salarial ya en TRAGSATEC.
Es el momento de dar un paso adelante y exigir salarios propios de TRAGSATEC, acordes al trabajo cualificado que realizamos.
No podemos seguir siendo trabajadoras y trabajadores públicos de segunda.
No hay una huelga más justificada que la que reclama salarios dignos, y en TRAGSATEC es más necesaria que nunca.
Esperamos que Dirección y Administración nos escuchen.
¡PORQUE EL MOMENTO ES AHORA!

Todo empieza contigo ¡hagamos que esto avance!
